Jordi Gené hizo las delicias de los miles de seguidores de la fórmula 1 que se dieron cita frente al World Trade Center del Port de Barcelona con motivo del road show celebrado para promocionar el Gran Premio de España del próximo 9 de mayo en el Circuit de Catalunya. El piloto sabadellense dio espectáculo al volante de un monoplaza Benetton y también paseó a algunos valientes, con el espectacular triplaza F-1. Los privilegiados se lo pasaron en grande.
La gran fiesta promocional se prolongó durante toda la tarde del pasado sábado. La gran atracción fue la posibilidad de contemplar a dos bólidos en plena acción, ambos pilotados por Jordi Gené. El primero fue el Benetton creado por Nick Wirth en 1998 que, pilotado por Alexander Wurz y Giancarlo Fisichella, consiguió un segundo lugar como mejor posición en dos Grandes Premios, el de Mónaco y el de Canadá. El segundo fue el F1 Triplaza V8, también con motor Cosworth V8 y neumáticos Bridgestone, que fue creado en el 2004/2005 por Laurent Redon y F. Doyen. Gené se sentó en el centro y cada uno de sus lados, en dos habitáculos situados algo detrás, dos pasajeros podían disfrutar de la sensación de ir incrustados en un vehículo de altísima potencia, pilotado por un verdadero experto. Los boxes improvisados se instalaron a los pies de la torre del funicular.
El acto contó con otras atracciones que hicieron las delicias del público, como dos simuladores de fórmula 1 en el que los visitantes podían poner a prueba sus habilidades frente a monitores gigantes en los que se iba reproduciendo el famoso trazado de Montmeló o un minicircuito con paredes acolchadas para karts infantiles.
Jordi Gené se mostró muy participativo y no dudó en posar infinidad de veces junto a los aficionados presentes
Enviar un comentario nuevo