Después de firmar con la escudería MW Arden, Miki Monràs pilotó en el circuito de Paul Ricard su nuevo monoplaza con el que participará en el inédito campeonato GP3. El joven del Paddock Bulevard regresaba a la actividad casi cuatro meses después de haber concluido la temporada 2009.
La primera toma de contacto con su nuevo coche resultó positiva, teniendo en cuenta los lógicos problemas mecánicos y eléctricos. A pesar de ello, Miki demostró una rápida adaptación a la categoría, marcando registros muy prometedores. El primer día y pese a la lluvia, llegó a liderar los tiempos hasta que tuvo que abortar el test por unos problemas eléctricos que le obligaron a entrar en boxes.
En la segunda jornada, Monràs tuvo que recuperar el trabajo perdido y, con ruedas nuevas, conseguía rodar entre los cinco primeros. Esta vez, los problemas llegaron cuando hacía sus mejores tiempos, al saltar el tapón del aceite, lo que le hizo regresar a boxes y dar por concluída la sesión.
Pese a tratarse de unos tests un tanto caóticos para todos a causa de la falta de rodaje de los nuevos coches, el piloto del Paddock Bulevard aprovechó cuando el suyo funcionó para adaptarse y tomarle la medida a un vehículo con 280 CV de potencia, muy distinto al del año pasado.
Los próximos ensayos de GP3 no serán hasta Semana Santa de nuevo en Paul Ricard, por lo que en el equipo MW Arden dispondrá de tiempo suficiente para solventar los errores detectados en esta primera toma de contacto.
Los aficionados tendrán oportunidad de ver en directo los nuevos GP3, con motivo del test programado a mediados de abril en el Circuit de Catalunya, última puesta a punto antes del inicio del campeonato, precisamente en Montmeló los días 7, 8 y 9 de mayo, coincidiendo con la Fórmula 1
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