Culminó con éxito el reto planteado por Jesús Calleja y el programa de Cuatro, “Desafío Extremo”, a los pilotos Marc Coma, Dani Pedrosa y Héctor Barberá. En unas condiciones climatológicas totalmente adversas, la expedición consiguió coronar la cima del Mont Blanc. El sabadellense Pedrosa calificó la experiencia de "muy bonita" y añadió que "la altitud me ha ayudado mucho físicamente".
Dani explica que "era una experiencia que me apetecía mucho hacer desde el momento en el que Jesús me lo propuso, y la verdad es que todo ha ido realmente bien".
Negó haber sufrido algún riesgo: "Hemos ido integrados en un grupo muy experimentado que nos ha aislado totalmente de cualquier riesgo, y la verdad es que nos lo han dejado casi mascado. Nos teníamos que limitar a poner un pie tras otro, y con el gran ambiente que ha habido lo hemos pasado genial".
El principal inconveniente fue la adversa climatología: "El tiempo ha sido bastante malo; allí arriba hemos pasado mucho frío, pero todo el sufrimiento se compensa con las risas que ha habido en todo momento. El ambiente ha sido increíble, y la comunicación ha sido muy buena. Incluso con el mal tiempo, la expedición ha sido un éxito y estoy contento porque no he tenido ningún problema".
El tricampeón del mundo de motociclismo reconocía lo bien que la había ido vivir esta experiencia: "A mí en particular me ha venido muy bien, porque físicamente el trabajo ha sido muy bueno. Estar varios días en altitud me ha ayudado mucho, me he acoplado muy bien a las condiciones, y ha sido una experiencia muy bonita, con un ambiente genial.”
Fue un ascenso muy complicado por las difíciles condiciones meteorológicas. Estos pilotos reconvertidos a montañeros tuvieron que hacer frente a rachas de viento que alcanzaron los 70 km/h y una sensación térmica de 35ºC bajo cero. En particular, Dani Pedrosa y Héctor Barberá tuvieron bastantes problemas por el frío, ambos con pérdida de sensibilidad en manos y pies, y Marc Coma, aunque también lo pasó mal, no sufrió tanto como sus compañeros. En la misma noche en la que alcanzaron la cima del Mont Blanc, de 4.810 metros de altitud, sólo el 25% de las 74 personas que intentaron la cumbre consiguieron llegar. Eran todos montañeros expertos, excepto los tres motoristas, que siguieron adelante a pesar de las duras condiciones climatológicas y de ser su primera gran montaña.
Tras llegar a la cima, la bajada duró otras dos horas hasta Gouter, donde descansaron una hora antes de enfrentarse a la garganta conocida como "El barranco de la muerte", un descenso en el que se corre gran peligro de avalancha de piedras para bajar hasta el refugio de Tête Rousse -3.167 metros-, donde han pasado la noche. La expedición ha regresado a Chamonix, para una última noche antes de regresar a sus hogares. Las impresiones y anécdotas en primera persona de Dani Pedrosa puedes encontrarlas en su blog, en www.repsol.com.