Un grupo de amigos y familiares de Marc Gené quiso rendirle homenaje en la intimidad, junto a su hermano Jordi y al mítico Joan Fernández, los tres sabadellenses que han hecho historia en las 24 horas de Le Mans. Fue un acto discreto y sencillo, muy diferente al baño de masas que Marc se dio el pasado mes de julio, pilotando su Peugeot 908 por las calles de Sabadell. Apenas asistieron una quincena de invitados, incluidos padre, hermanos y esposa del campeón. Se trataba de reunir a los tres sabadellenses que forman parte de la leyenda de Le Mans: Joan Fernández (5º en 1973), Jordi Gené (5º en 2001) y Marc Gené (1º en 2009). A los tres, se les entregó una réplica en aluminio de los coches que pilotaron para lograr sus hazañas.
Se trató del Porsche 908 que Fernández pilotó en 1973 junto a Francisco Torredemer; del ROC Auto Reynard con el que Jordi fue 5º absoluto en 2001 y primero de su clase, la P675, equivalente a la LMP2 actual; y, cómo no, del Peugeot 908 HDi FAP con el que Marc hizo historia como primer español en ganar la prueba.
Las tres réplicas con el sello de la prestigiosa empresa sabadellense Cursa Models fueron entregadas por Jordi Castillo, primer mecánico de Marc, y Juanjo Moya, autor de las miniaturas. El propio Joan Fernández también entregó una placa conmemorativa a Marc, quien se mostró emocionado. «Es un acto diferente al homenaje de masas de mi ciudad. Este es más familiar, con mis amigos más cercanos y el plus de compartir homenaje junto a Joan y Jordi», reconocía.
Destacó que «contar con tres pilotos de una misma ciudad en el palmarés de esta prueba es muy difícil y se debe a la gran afición que existe aquí a las carreras. Personalmente, ganar fue una satisfacción enorme, aunque creo que con el tiempo seré más consciente de lo mucho que significa».
«Volveré en 2010»
De momento, no duda en afirmar que «en mi carrera deportiva hay un antes y un después de Le Mans. Es lo máximo que he conseguido y la gente no para de reconocérmelo. Me siento orgulloso, porque el automovilismo no es sólo Fórmula 1, sino que existen otras pruebas como Le Mans o Indianápolis igual de importantes». Por ello, se ha marcado el reto de repetir éxito en 2010, otra vez con Peugeot. «En octubre empezamos a trabajar con ese objetivo, aunque correremos con menos presión tanto para mí como para el equipo, después de haber ganado ya. Espero disfrutar más que nunca porque ya sé lo que se siente en lo más alto del podio. Estoy enganchado y enamorado de Le Mans».
De Joan Fernández, opina que «es todo un mito y me encanta escuchar sus anécdotas, porque en su época se corría por afición. Sólo recuerdo su Danone... y las historias que me explicaba mi padre». Y de su hermano mayor, tampoco dudó en deshacerse en elogios: «Ganó una carrera más difícil que la mía y siempre ha sido mi referente, quien más me ha enseñado. Sin él, no hubiera llegado hasta aquí». Tres mitos .
Una ciudad privilegiada
Difícilmente, ninguna otra ciudad en el mundo puede presumir de contar con tres pilotos capaces de finalizar las 24 horas de Le Mans entre los cinco primeros. Además, Joan y los hermanos Gené lo consiguieron en tres épocas muy diferentes que han culminado este año con el merecido triunfo de Marc, el primero de un español. Histórico.
FOTO: www.fotoracing.com
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