Con su concentrada tecnología de última generación, el nuevo A8 representa a la perfección lo que para Audi significa estar a la vanguardia de la técnica. La marca de los cuatro aros presenta ahora al buque insignia de la casa en su versión más potente: el A8 L W12 quattro con batalla larga y motor de doce cilindros marca una nueva pauta en cuanto a lujo, dinamismo y eficiencia en la categoría de los automóviles de lujo. El Audi A8 L llega al mercado a finales de año con un motor de doce cilindros y con todas las motorizaciones ya conocidas de la gama A8.
El A8 L fascina con una puesta en escena de impactante majestuosidad: su diseño se fusiona con armonía en el ADN de la marca, al tiempo que lo perfecciona. A pesar de una batalla más larga, el trazado de las líneas sigue manteniendo su tenso equilibrio, mostrándose tan atlético como elegante.
Tanto en longitud como en batalla el nuevo Audi A8 L supera a la versión normal en 130 milímetros respectivamente. La longitud ha crecido hasta los 5.260 mm y la batalla hasta los 3.123 mm; su anchura, de 1.948 mm, permanece inalterada, mientras que la altura ha aumentado 2 mm hasta alcanzar los 1.462 mm. En lo que respecta a su longitud y a su anchura, la versión larga del buque insignia de Audi supera considerablemente a sus competidores más importantes.
La carrocería del A8 L se fabrica en aluminio según el método de construcción Audi Space Frame (ASF), y pesa alrededor de un 40% menos que una estructura comparable fabricada en acero. La carrocería ASF se compone de elementos de fundición, perfiles extrusionados y chapas de aluminio e integra montantes B de máxima resistencia fabricados en acero endurecido en molde. Su extraordinaria rigidez es la base para conseguir una precisa maniobrabilidad, una inquebrantable tranquilidad a bordo y una elevada seguridad pasiva.
Entre las tecnologías de vanguardia de la gama A8 se cuentan los faros LED opcionales (de serie en el A8 L W12 quattro), que realizan todas las funciones de iluminación mediante diodos luminosos. Con la luz LED, de extraordinaria claridad y eficiencia, Audi abre un nuevo capítulo en la historia de la tecnología de iluminación.
Una serie de delicados detalles visuales diferencian al A8 L W12 quattro del resto de modelos de la gama. La parrilla del radiador Singleframe integra una rejilla pintada en negro brillante, que incorpora además barras cromadas especiales dispuestas en horizontal; las entradas de aire también resplandecen con inserciones cromadas de nuevo diseño. En los retrovisores exteriores se han integrado aplicaciones cromadas. La parrilla Singleframe y la zaga están decoradas con insignias W12. El sistema de escape desemboca en dos tubos con embellecedores trapezoidales, integrados con sumo esmero en el parachoques.
El Audi A8 L W12 quattro: majestuosidad y eficiencia
Los doce cilindros constituyen el punto culminante del proceso de la construcción de motores, al menos en el segmento de lujo; esta tradición sigue viva en Audi. Con la primera generación del A8, que llegó al mercado en 2001, Audi ya ofrecía un motor de este tipo, y presentó una versión evolucionada del mismo en el año 2004 y también en la siguiente gama. Ahora los ingenieros han sometido al W12 a una profunda evolución, han aumentado su cilindrada y un sistema de inyección directa de gasolina incrementa su potencia y su eficiencia.
El 6.3 FSI rinde 500 CV (368 KW) y moviliza su par máximo de 625 Nm 3.250 rpm. Acelera al Audi A8 con batalla larga como si de un deportivo se tratara: el sprint de 0 a 100 km/h lo resuelve en 4,9 segundos, y la velocidad máxima limitada de 250 km/h es sólo una cuestión formal.
El despliegue de potencia es sorprendente en todas las situaciones por su impresionante ligereza, mientras que su consumo marca la pauta: 12,0 litros a los 100 km en el ciclo EU, notablemente menos que los competidores que montan motores V12. El motor anterior, con una cilindrada de 6,0 litros y una potencia de 450 CV (331 KW), presentaba un consumo de 13,6 l/100 km, lo que equivale a una reducción de 1,6 l/100 km o del 12%.
La abreviatura W12 hace referencia a la inusual construcción del motor, compuesto por cuatro filas de tres cilindros cada una. Estas cuatro filas de cilindros se distribuyen en dos bancadas que forman una V con un ángulo de 72 grados; cada una de las bancadas está compuesta por dos filas de tres cilindros desplazadas entre sí que forman un ángulo de 15 grados. Gracias a esta construcción el motor W12 es extremadamente compacto, con algo más de 50 cm de longitud (notablemente más corto que un V8) y unos 70 cm tanto de anchura como de altura.
El W12, que tiene una cilindrada de 6.299 cc, presenta cilindros más largos (diámetro x carrera 86,0 x 90,4 mm), y en comparación con el motor anterior los ingenieros han aumentado su diámetro. El cigüeñal forjado presenta un decalaje de los muñones de biela de 12 grados, con lo que el encendido de los doce cilindros se produce a una distancia ideal de 60 grados.