Audi presenta en el Salón de Frankfurt, el R8 Spyder 5.2 FSI quattro, un deportivo descapotable de altas prestaciones. Presume de unas prestaciones espectaculares, gracias a su motor central V10 capaz de desarrollar 525 CV de potencia. Su ligera capota de lona es de accionamiento completamente automático y algunas partes de la carrocería se han fabricado en material compuesto de fibra de carbono.
El motor V10 rinde 525 CV y catapulta este biplaza descapotable en tan sólo 4,1 segundos de los 0 a los 100 km/h, otorgándole una velocidad punta de 313 km/h. El R8 Spyder 5.2 FSI quattro es el nuevo modelo estrella entre la gama Audi, a ello contribuyen tecnologías como el método de construcción Audi Space Frame (ASF), la tracción integral permanente quattro, los faros con funcionamiento integral en tecnología LED y el innovador micrófono de cinturón, disponible como equipamiento opcional.
El R8 Spyder 5.2 FSI quattro es toda una declaración de principios. Su trazado de líneas fascina por su carácter escultural, que interpreta de un modo propio la dinámica y la emocionalidad de un deportivo de altas prestaciones. A diferencia del Coupé, aquí desparecen los sideblades detrás de las puertas; las piezas laterales se han fabricado en material compuesto de fibra de carbono, al igual que la amplia cubierta del compartimento para la capota. Dos convexidades abovedadas, que se extienden hasta el borde de ruptura aerodinámica e integran grandes aperturas de ventilación, le otorgan un enérgico perfil a la zaga de este biplaza descapotable.
El techo blando apenas pesa 30 kilos, lo que mantiene a raya el peso total del vehículo y su centro de gravedad en un punto bajo. Estando abierta, la capota requiere muy poco espacio, y al cerrarla ésta se integra en la equilibrada línea de diseño: termina en dos delgadas aletas laterales que se prolongan hasta alcanzar la parte trasera, acentuando así la estilizada silueta del deportivo.
El techo blando es de accionamiento electrohidráulico. Se abre y se cierra en 19 segundos respectivamente, incluso estando el vehículo en marcha por debajo de los 50 km/h. Al abrir la capota, ésta se repliega en forma de Z en su compartimento, ubicado sobre el motor V10, al tiempo que su cubierta se desplaza automáticamente. La luna de cristal trasera, independiente de la capota, es calefactable y emerge del panel que separa el habitáculo. Con tan sólo pulsar un botón es posible extraerla o guardarla por separado de la capota, estando ésta tanto abierta como cerrada. De serie se ofrece un cortavientos adicional con estructura de red; dos maniobras bastan para fijarlo al panel de separación, detrás de los asientos.
La capota está compuesta por una capa exterior de grueso tejido textil y por el revestimiento interior del techo, y es infinitamente apta para la alta velocidad. Dentro de un R8 Spyder cerrado circulando a una velocidad media, el nivel de ruido apenas es más alto que en el Coupé. El panel que separa el habitáculo incorpora un arco antivuelco que se compone de dos resistentes placas, pretensadas por medio de resortes. Los airbags laterales para cabeza y tórax, alojados en los respaldos de los asientos, protegen a los ocupantes en una colisión lateral; al chocar frontalmente, entran en juego los airbags de gran tamaño. En caso de producirse una colisión posterior, el sistema integral de apoyacabezas reduce el riesgo de que se produzcan lesiones cervicales.
En la versión equipada con cambio manual, el R8 Spyder 5.2 FSI quattro pesa solamente 1.720 kilos. En primera línea, le debe tan reducido peso a su carrocería de aluminio, elaborada según el método de construcción ligera Audi Space Frame (ASF). La carrocería está reforzada en la zona de las taloneras, el túnel central, el suelo y los montantes A y B; sin embargo no pesa más que 216 kilos, apenas 6 kilos más que el R8 Coupé. La carrocería ASF, que integra un marco del motor realizado en magnesio ultraligero, sienta co