Hablar de un Abarth es hacerlo de un divertido deportivo y heredero de una tradición de carreras y de victorias. La marca ha aterrizado recientemente en España y ha elegido el Salón de Barcelona para mostrar al público sus dos modelos: el Abarth Grande Punto y el Abarth 500, este último también en versión essesse.
El primero de los Abarth de la nueva era es el Abarth Grande Punto, con un motor 1.4 gasolina turboalimentado que desarrolla 155 CV y un par motor de 206 Nm que puede llegar hasta 230 Nm gracias a la función “overboost”. Las prestaciones hablan por sí solas y el Abarth Grande Punto alcanza los 208 km/h de velocidad punta y acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos.
La imagen del Grande Punto se transforma con la incorporación de nuevos elementos exteriores que además de un acertado resultado estético tienen una función aerodinámica. En el interior ofrece unos excelentes asientos con los reposacabezas integrados y una nueva instrumentación, además de pedales y reposapiés izquierdo en aluminio. El equipamiento de seguridad está al más alto nivel, con seis airbags, ESP (sin posibilidad de desconexión), repartidor electrónico de frenada EBD y ASR.
Para los más exigentes se ofrece el kit “esseesse” que puede ser montado en el momento de la compra del vehículo o durante el primer año de uso, siempre que no se hayan superado los 20.000 km. Este kit incluye una nueva configuración de la centralita del motor que eleva la potencia hasta los 180 CV y el par hasta los 270 Nm, con lo que la velocidad máxima alcanza los 215 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h se consigue en 7,5 segundos. Para mantener el nivel de seguridad con estas nuevas prestaciones el kit incluye nuevos discos de freno perforados con pastillas de alto rendimiento, llantas de 18 pulgadas, suspensión específica rebajada y elementos estéticos específicos.
El Abarth 500 es, por su inconfundible estética y su diseño que recuerda a los míticos 850 TC de los años 70, el vehículo que mejor transmite a simple vista la filosofía de Abarth. La silueta del 500 se ha modificado siguiendo fielmente el estilo de aquellos míticos Abarth, pero cada una de sus modificaciones tiene un sentido práctico y una función. El frontal adelantado permite dejar más espacio al turbocompresor y cada una de las tomas de aire y elementos aerodinámicos cumplen su función para mejorar el comportamiento del pequeño Abarth. El resultado estético es simplemente espectacular.
Pero tan espectacular como su aspecto es el rendimiento del Abarth 500. Su motor gasolina turboalimentado de 1.4 litros ofrece 135 CV con un par que llega hasta los 206 Nm cuando se pulsa el interruptor “Sport” del salpicadero. La velocidad punta que consigue el Abarth 500 es de 205 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos. El Abarth 500 incorpora también el sistema TTC (Torque Transfer Control) que mejora la capacidad de tracción en curva, evitando que la rueda interior pierda tracción, pero sin modificar la entrega de potencia del motor ni alterar el funcionamiento del ESP.
Para el Abarth 500 también hay disponible un kit “esseesse” que incrementa la potencia del propulsor hasta los 160 CV y el par hasta los 230 Nm, para conseguir una velocidad de 211 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,4 segundos. Este kit incluye también otras modificaciones como los discos de freno perforados con pastillas específicas, suspensión rebajada, llantas de 17 pulgadas, filtro de aire BMC, medidores de presión de los neumáticos y detalles exclusivos de decoración. El kit, al igual que el del Grande Punto, sólo puede montarse en el momento de la compra o antes de que transcurran un año o 20.000 kilómetros de la vida del vehículo.